13 octubre 2015

¿Te atreves a portear en la espalda?

El día que me atreví a portear en la espalda por primera vez cambió totalmente mi visión del porteo ¡no podía ser mejor!

Me sentí más libre y poderosa que nunca. Vencí mi inseguridad de pasar al enano a la espalda, me sentía cómoda y tenía más visibilidad y libertad de movimiento. Lo único malo es que no podía acariciarle el culete constantemente (¿soy la única que tiene este vicio?) y tampoco podía darle besitos en la cabeza.


Después de ver mil tutoriales en youtube de “cómo pasar a tu bebé a la espalda” me sentí con coraje delante del sofá de hacerlo yo sola. Porque anudarte un fular o ponerte una mochila portabebés para portear a la espalda lo tienes que hacer tu sola. Una vez lo consigues te sientes una superheroína.

Y no es para menos

  • Has sido capaz de vencer tus inseguridades de pasar a tu bebé a la espalda, y no se te ha caído
  • Le sigues proporcionando el contacto y mimos a tu bebé
  • Porteando a la espalda cuidas tu postura y ejerces menos presión sobre tu suelo pélvico
  • Tienes más libertad de movimientos para hacer lo que quieras (leer, escribir en el ordenador, comprar, maquillarte como dios manda e incluso fregar los platos y hacer la comida)


Ya te conté una vez que somos la única cultura (occidente) que nos podemos permitir el lujo de portear delante. Puedes leer aquí a partir de qué edad se recomienda el uso de portabebés ergonómicos a la espalda. 



Que, ¿te animas a portear a la espalda y me ayudas a completar la lista de beneficios de mamis que se sienten superheroínas porteando a la espalda?



Noelia


¿Me compañas en esta aventura?   ¡Suscríbete al blog!

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Deja tu comentario y me harás muy feliz!

Y si me quieres hacer feliz cual perdiz comparte este post! =)